Receta sencilla de pisto con Thermomix

El pisto es uno de los platos más tradicionales y  a la vez más sanos, pues no es más que un sofrito de verduras, que varían dependiendo de la zona en la que vivamos y de la temporada en la que estemos, aunque lo cierto es que ahora tenemos todo tipo de verduras en cualquier época del año.

Para nuestra receta vamos a usar medio kilo de tomate natural triturado (de bote), 150 gramos de pimiento rojo y la misma cantidad de pimiento verde, 300 gramos de calabacín y la misma cantidad de cebolla.

Con esta cantidad de verduras saldrán cuatro raciones, así que si necesitas más o menos sólo tienes que ajustar las cantidades, las cuales son optativas y puedes cambiar, si quieres que el pisto sepa menos a cebolla o más a calabaza. También puedes añadir alguna otra verdura.

Comenzamos con la receta

Para empezar cogemos el vaso de la Thermomix y cortamos todas las verduras que hemos visto antes en trozos más o menos iguales. Hay que acordarse de quitarle las semillas a los pimientos. Si les aprietas “el rabo” hacia adentro hasta romperlo, luego sólo tienes que tirar para que salgan todas las semillas a la vez.

Una vez dentro del vaso las troceamos a velocidad cuatro durante cuatro segundos. Si has hecho los trozos grandes puedes trocearlas en dos tandas, para que queden más homogéneas. Una vez hecho esto las sacas del vaso y las pones en un plato, reservándolas para después.

A sofreír

Con nuestras verduras bien troceadas llega el momento de sofreír. Para ello ponemos unos cien gramos de aceite en el vaso, y metemos las verduras que habíamos sacado previamente. Le damos quince minutos a temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara, pues no queremos que se queme el pisto.

Pasados los quince minutos le metemos el bote de tomate triturado, sal y pimienta al gusto. Ahora ponemos la Thermomix igual que antes, pero en lugar de quince minutos, la ponemos veinte, para que el tomate se sofría bien.

A los diez minutos hay que probar el pisto, pues dependiendo del tomate que hayamos usado y de su punto de madurez cuando lo metieron en el bote, es posible que salga muy ácido. La acidez la rectificamos con una pequeña cantidad de azúcar.

Suele ser suficiente con una cucharilla de las de café, pero después de ponerla es mejor probar de nuevo, por si hubiese que añadir un poco más de azúcar para que luego el pisto no nos dé acidez.

Pasados los veinte minutos lo sacamos y ya se puede servir. Se suele hacer con pan, pues a todo el mundo le gusta mojar pan, pero podemos ponerle unos huevos fritos por encima, una mezcla que queda genial.