Receta sencilla de caldo de pescado con thermomix

El caldo de pescado es un básico en cualquier cocina. Es cierto que se puede comprar ya hecho, pero si miras los ingredientes te asustas, pues además de pescado lleva de todo, en especial una enorme cantidad de sal.

Por eso, os voy a explicar una manera muy sencilla de hacer un caldo de pescado con la Thermomix, un caldo que podemos congelar para usarlo cuando nos haga falta.

¿Qué necesitamos para el caldo de pescado?

Los ingredientes son pocos. El principal es el pescado y lo mejor es que el caldo es una receta de aprovechamiento. Así, lo que vamos a usar es lo que nos ha sobrado al hacer pescado, como por ejemplo, la cabeza y la espina del rape, de la merluza o de cualquier otro pez. Si os lo limpian en la pescadería, pedid que os guarden los restos para el caldo.

Además, necesitamos un chorro de aceite de oliva, un par de puerros, sal (que es opcional), colorante alimentario, un litro de agua y perejil. El colorante lo podéis sustituir por un poco de cúrcuma. Un poco, media cucharilla de café, no dará sabor al caldo, pero sí color y es completamente natural.

¿Cómo hacemos nuestro caldo casero?

Lo primero es picar los puerros. Los limpiamos y los metemos en el vaso unos segundos a velocidad cuatro. Se pican enseguida, pero se quedan pegados a las paredes, de manera que con una cuchara de madera los ponemos en la base del vaso.

Ahora vamos a calentar el aceite a temperatura varoma  y velocidad uno. Con tres o cuatro minutos es más que suficiente, ya que ablandará un poco el puerro.

Con el puerro un poco sofrito y más blando añadimos el resto de ingredientes, es decir, el agua, el pescado, el colorante y un poco de perejil fresco si tenemos. La sal se la podemos añadir o no, dependiendo si hay alguna persona con problemas de hipertensión en casa.

Ahora hay que poner todo a cocer durante treinta minutos. Para ello, programamos este tiempo a velocidad dos y a cien grados, para que nuestro caldo cueza bien y se integren todos los sabores.

Pasada esa media hora el caldo ya está hecho. Hay que colarlo para quitar impurezas, sobre todo raspas de pescado, pero antes lo mejor es dejarlo un rato para que se enfríe y no nos quememos.

El colador puede ser uno de malla. Si quedan impurezas tenéis dos opciones. O lo volvéis a colar o usáis un colador de tela, a través del cual no pasará nada más que vuestro caldo.

Por último, deciros que si decidís congelarlo, una buen idea porque así siempre lo tendréis disponible, hay que dejarlo enfriar por completo, pues de lo contrario, lo único que conseguimos es que tarde más en congelarse y aumentar la factura de la luz al calentar el congelador de manera innecesaria.