Receta ligera de lentejas con la Thermomix

Las lentejas son un plato sano, más si lo hacemos sin carne como te vamos a enseñar a continuación. Además, al hacerlas en la Thermomix evitamos tener que estar pendientes de la olla, por lo que nos da menos pereza hacerlo.

La receta comienza poniendo dos dientes de ajo y una cebolla mediana en el vaso de la Thermomix, para a continuación darle al botón de triturar. Con unos cuatro segundos a velocidad tres es suficiente, aunque lo puedes picar más o menos, al gusto, jugando con la velocidad y el tiempo.

A continuación preparamos el sofrito, poniendo un chorro generoso de aceite de oliva y mezclando de nuevo, esta vez a baja velocidad. Con la mezcla hecha ponemos la temperatura varoma la velocidad uno, para que el sofrito se haga a fuego lento durante seis minutos, que es como mejor sale.

Cuando pasan los seis minutos el sofrito está casi listo. Ahora ponemos una o dos cucharadas de pimentón dulce, siempre sobre el sofrito. El siguiente paso es poner nuestra Thermomix un minuto a temperatura varoma y velocidad uno. Es importante que no subas la velocidad, pues si el pimentón se quema habrá que tirar el sofrito.

Llega el momento de poner las lentejas

El sofrito es el que le va a dar el sabor a las lentejas, que pondremos a continuación. La cantidad es de 250 gramos de lentejas, la mitad de una bolsa más o menos, para cuatro personas.

A la cazuela le vamos a poner unos 800 ml de agua y a continuación metemos los 250 gramos de lentejas. La receta aún es un poco pobre, por lo hay que añadir unas cuantas verduras que le van a dar un mejor sabor al plato.

Así, colocamos dentro de la cazuela dos o tres zanahorias cortadas en trozos finos y dos o tres patatas peladas y cortadas “a cachelos”, es decir, haciendo una incisión en la patata y haciendo palanca, para que se rompan haciendo ese sonido característico.

Ya sólo falta poner el laurel, una o dos hojas y sal al gusto, cuanta menos mejor. Si tienes puerro también se lo puedes añadir, cortado fino, puesto que le van muy bien a las lentejas.

Con todos los ingredientes listos, cocemos media hora a cien grados, giro a la izquierda y velocidad cuchara. La velocidad es importante, pues si las hacemos más rápido se “nos pegarán”, por lo que habrá que tirarlas y lavar muy bien la cacerola, además de soportar un olor muy intenso por la casa.

Para finalizar, deciros que  la cantidad de agua es relativa. Con unos 800 ml debería ser suficiente, pero si veis que se están quedando secas (lo que puede ocurrir dependiendo del tipo de lentejas que uséis), podéis añadir medio vaso  más, puesto que tienen que tener caldo.