Masa de pizza con Thermomix

La pizza se asocia con la comida rápida, la comida basura, algo que no es cierto, pues la pizza es más o menos sana dependiendo de los ingredientes que usemos para hacerla.

Para que comas una pizza sana, te vamos a enseñar a realizar la masa con la Thermomix, de manera que tú luego puedas ponerle lo que quieras por encima. Así tendrás una pizza a tu gusto y mucho más sana que las precocinadas.

¿Qué ingredientes necesitamos para hacer la pizza?

Lo mejor de esta receta es que apenas necesitamos ingredientes. Piensa que la masa de pizza no es más que una masa de pan, la cual se lleva haciendo en las casas desde hace siglos.

El ingrediente principal es la harina, de la cual vamos a necesitar alrededor de medio kilo. La harina, eso sí, no puede ser harina normal, sino harina de fuerza, que es la que se usa en la panadería. Se puede conseguir en cualquier supermercado.

El segundo ingrediente fundamental es la levadura, unos 20-25 gramos. No  nos sirve la levadura Royal, sino que tiene que ser levadura fresca. Se la podemos pedir a nuestro panadero de confianza o comprarla en cualquier gran superficie, las cuales suelen tener este tipo de levadura.

Además, vamos a necesitar un poco de sal, un poco de aceite y unos 200 ml de agua, pues sin agua es imposible hacer la masa.

Un truco antes de empezar

Un truco que podéis usar para ahorrar tiempo es poner el horno a precalentar, a unos 250 grados. De ese modo, nada más terminar la masa podéis poner los ingredientes y hacer la pizza sin tener que esperar. Podéis poner el horno más o menos a mitad del proceso.

¿Cómo hacemos la masa?

Hacer la masa es lo más sencillo del mundo. Lo primero que hacemos es poner en el vaso de nuestra Thermomix el agua y el aceite, unos 50 gramos. Si pones aceite de oliva es mejor que no sea virgen extra, pues algunos aceites de este tipo tienen un sabor muy fuerte que no queremos que aparezca.

Hecho esto, ponemos nuestra máquina un minuto a 37 grados y a la velocidad cuatro. Es importante que respetes la temperatura, ya que lo siguiente es añadir la levadura para mezclarla unos cinco segundos a la misma velocidad.

Ahora llega el turno de la harina y la sal. Cerramos el vaso y programamos nuestra máquina un minuto a velocidad espiga, la adecuada para que la mezcla salga perfecta. Al terminar no sacamos la masa del vaso, sino que la dejamos media hora, mejor si puede ser un poco más, para que “suba”, por efecto de la levadura. Si lo hemos hecho bien, la masa doblará su tamaño en esa media hora.

A continuación ya podemos sacarla y extenderla sobre una superficie limpia con un rodillo, sin olvidar que saldrá mejor si nos ponemos un poco de aceite en las manos, con lo cual la masa no se pegará a nuestros dedos.