Entrecot argentino en salsa de miel y mostaza

El entrecot es uno de los cortes más sabrosos que podemos encontrar en las carnicerías argentinas, lo cual es mucho decir en un país que ofrece la mejor carne del mundo.

Un entrecot por sí sólo ya está muy rico, pero lo está aún más si se acompaña de una buena salsa, una que tenga un contraste de sabores marcados, como pasa con la salsa de miel y mostaza.

Ingredientes para preparar nuestra receta

El ingrediente principal es el entrecot de buey argentino. Aquí hay que tener cuidado porque en muchas ocasiones lo que nos venden como entrecot de buey en realidad es ternera, por lo que hay que ir a una carnicería de confianza, en la que no nos engañen con el precio.

Los otros ingredientes que necesitamos son la sal, pimienta y aceite de oliva. Para la salsa nos hará falta mostaza y miel. También usaremos patatas o papas y unos ajos, con los cuales vamos a hacer una guarnición que le va a ir muy bien al plato.

¿Cómo preparamos nuestro entrecot con salsa?

Preparar el entrecot argentino es sencillo y está al alcance de cualquiera. Comenzamos calentando bien una sartén que no se pegue o una plancha. En Argentina lo hacen a la brasa, pero muchos de nosotros no tenemos acceso a la brasa normalmente.

Mientras la sartén o la plancha se calientan le ponemos sal y pimienta al gusto al entrecot. A continuación echamos unas gotas de aceite en la sartén o plancha y ponemos a cocinar el entrecot.

No os puedo decir el tiempo, ya que depende de vuestra cocina o planta, del grosor del entrecot y de cómo os guste. Si os gusta más hecho, lo mejor es que pongáis el entrecot muy fuerte al principio para que selle y ponerlo después a fuego lento durante más tiempo, dándole vueltas para que se haga de manera uniforme.

Otro truco que podéis usar en el caso de que os guste la carne más hecha, es hacerle unos cortes por ambos lados, los cuales facilitarán que el calor entre, aunque en este caso es posible que el entrecot argentino pierda algo de sabor, pues los jugos de la carne escaparán por esos cortes.

Una vez que el entrecot está en el fuego, podemos ponernos a hacer la salsa, que es lo más sencillo del mundo. En un bol se pone unas cuatro o cinco cucharadas de mostaza de Dijon y tres o cuatro de miel. Con una cuchara damos vueltas para que se integren los sabores y listo.

Si al poner la salsa vemos que se ha separado, le damos unas cuantas vueltas con la cuchara y se liga de nuevo.

Nos falta la guarnición, que es opcional y que es tan sencilla como el resto de la receta. Pelamos unas cuantas patatas  y las cortamos muy finas, como si fuesen patatas chips. Ponemos una sartén con aceite de girasol, a fuego bien fuerte y dentro metemos unos cuatro cinco dientes de ajo enteros, sin pelar.

Cuando los ajos comiencen a tomar un poco de color por fuera (tranquilos que al estar enteros no se queman) ponemos las patatas, que se freirán en un momento al estar cortadas muy finas.

Emplatar es tan fácil como poner el entrecot argentino, la salsa de mostaza y miel por encima y un buen puñado de patatas fritas con ajos en un lateral.